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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




19 de noviembre de 2013

Este temblor



Regresando al principio
tal vez fue nada
y el viento me mecía
como a una rama rota
reptando hasta mis sienes,
durmiéndose conmigo.
quizás su soplo
conoció la niebla de mis manos,
el salitre del verso,
la tierra blanca.

Dime si en el sigilo son tus labios
la voz de este temblor
que escalofría mi espalda.



4 comentarios:

María G.Romero dijo...

!Qué hermoso, Ïo!
La tierra blanca, el escalofrío, volver y sin principio...
Celebro hallarme de nuevo con tu verbo pulido y hermoso.
Siempre:)

Ío dijo...


María, Marieta, que bien encontrarte acá cerquita, mi querida amiga y poeta.
Un placer que hayas venido, me alegro mucho, :)))
Un abrazo grandote, siempre para ti.

m.

ANTIQVA dijo...

Un escalofrio es lo que produce el poema, amiga

Ío dijo...


No sé, Antiqva, o sí si usted lo leyó así.
Abrazos de buen día, y gracias.

m.