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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de noviembre de 2013

Otredad



Puse a mis pies la alfombra mágica
como si volar me llevara en un fleco
a la puerta de una caracola
y no pudiera más que así
hacer de este día otro en espiral
lleno de horas
con el pelo revuelto y una playa
alrededor de tus labios.

Hizo la sombra un fractal con tu mirada y la mía,
y nos volvíamos azul de repente,
de ese azul que tanto puede ser cielo o mar,
o un verbo en nuestras cabezas,
porque éramos la alternativa al destello
cuando la luz de la noche cegaba su misma luz
y en las islas los animales se ahuyentaron
hacia las piedras que nos pensaban

mirar y sólo mirar
como dos locos apretados en el suelo
-aquel perfume que te ponías para mí-
y yo no era yo, yo era tu boca
mientras le robabas a la lluvia
mi piel
para asomarte adentro
con el significado de los sonidos
de todos los idiomas.



5 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Creo que es el amor el unico sonido que todos los idiomas entienden...

Feliz fin de semana, amiga

Julie Sopetrán dijo...

Precioso! Un abrazo.

Ío dijo...


Hermoso pensamiento el tuyo, Antiqva.
Gracias, amigo, y feliz fin de semana también para ti.

.

Gracias, Julie.
Un abrazo, poeta.


m.

Cecilia Montoya dijo...

Paso a saludarte Ío, con un comentario en esta entrada, aunque haya leído tus otros textos. Pero este me pareció especial, porque hablas de un otro, que es a la vez un tú en el yo. Me quedo con la última estrofa y los últimos 5 versos. Te dejo un saludo y es siempre muy placentero perderme entre estos versos. Un beso

Ío dijo...


Gracias, Cecilia, agradezco tus lecturas y palabras.
Me alegra que te guste este poema, :)
Siento no poder tener tiempo para dejarte, como hacía antes, junto a los tuyos otros versos.
Saludos y también besos.

m.