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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




25 de noviembre de 2013

Poema



Quedarse en el espejo de la nada
con la altura de lo imposible
en el ojo rozando las orillas.
La posibilidad de no volver
y regresar al mismo tiempo siempre
del espacio anodino y su aledaño
al asomarse sin querer adentro
y ver que desde fuera los cangrejos
caminan sin zapatos en la playa.

Sostener con los dedos una huida
y no soltarla de la mano,
como quien se va yendo hacia lo negro
y es lo blanco su meta inalcanzable.

Mirar entonces todo alrededor
y encontrar en la nada
el abajo, el arriba, y en lo hondo
el propio abismo de la nada.




Mi agradecimiento al poeta José Antonio Fernández por la inspiración de estos versos, pues sin los suyos no existirían.

Su blog: AUTORRETRATO EN ESPEJO CONVEXO




3 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Y de la nada... el poema, tu poema, el poeta.

José Antonio Fernández dijo...

Un poema muy bello, Montserrat. Seguramente eso sea la poesía, inspiración y espiración. Al fin y al cabo, respiración.
Un saludo muy cordial.

Ío dijo...


Gracias, mi Julie, y por todas tus palabras gracias, :)
Un abrazo grande.

.

Quizás sea una respiración diferente en la que inspirar y espirar sucedan al mismo tiempo.
Gracias, José Antonio.
Saludos también muy cordiales para ti.


m.