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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




17 de diciembre de 2013

El álgebra y la lluvia



La ecuación transitoria de tus labios
es un objeto cósmico sin mancha.
A la deriva de los cambios
materiales que hablan de ti
me concibo finita
en mi célula nuclear.
Los parámetros de dos cuerpos solos
son medidas amorfas,
diferenciales bajo el signo externo
del eslabón perdido
de nuestra anatomía exangüe.
Al calcular el peso de los ojos
sucede un mundo dentro de otro mundo,
el álgebra resume nuestros tiempos
en múltiplos de lluvia
sobre nosotros mismos.



2 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Sí, la lluvia también es número, además de letra, cuando llueve dentro. Me gustó mucho este poema.

Ío dijo...


Gracias, Julie.
Un abrazo grande.

m.