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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




9 de diciembre de 2013

Nada me alcanza



Nada me alcanza y todo me derriba,
quién dice que la sed no tiene sombra,
quién que la sombra es sed si no la nombra
y el agua permanece siempre viva.

Nada se arroja al río, la saliva
emerge desde el fondo, se renombra
marea en la garganta y desescombra
los estados del sueño en tentativa.

De vuelta la corriente al pensamiento
la palabra es deseo, amor abstracto
al borde de una playa sin orilla,
y la duna va y viene con el viento
agujerea el vientre con su tacto,
como una boca, como una costilla.

~soneto~


1 comentario:

Ánima dijo...

Poesía.