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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




17 de diciembre de 2013

Piedrapoema



Cuando el viento se lleva el mar
quedan las piedras en el fondo.
Cuando se va la piel
queda el poema imaginando voces.
Piedrapoema, lastre de la página en blanco,
del acontecimiento, de mi pasión ardiente.
Es entonces temblar, asomarme a lo oscuro
y al movimiento de la furia:
atracción, repulsión, en un lento vaivén
hacia los minerales de mis ojos.

Porque hay piedras azules.
Porque hay perlas en el océano.

Desmembrada en espejos
camino hasta la flecha. Yo la flecha
errática y salvaje
me desordeno en luces y palabras
de curvatura amorfa, en serpientes y dédalos,
en ternuras y amores de perfume animal,
tan animal herido, tan animal de muerte.



1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Todo un canto al poema herido, que es el poeta en su propio dolor. Muy bueno.