cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




7 de enero de 2014

Es la brutalidad de la ceniza



Es la brutalidad de la ceniza
sobre el cuerpo una sábana de frío
de la que nadie escapa, sin desvío
todos seremos polvo de caliza.

Al llegar la templanza que suaviza
los bordes de los sueños en el río
de la muerte, las lágrimas de estío
se mezclan con el agua y las hechiza.

Y las corrientes fluyen desde el alma,
se derrumban y besan los poemas
los labios y la boca, ya sin carne.

Se disuelve la vida en una calma
transitoria, el aliento y sus dilemas
preguntan por la voz que los encarne.


~soneto~

1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Un soneto delicioso... Como toda tu poesía.