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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




31 de enero de 2014

Esta pared



Asombro la mano que cuelga de la viga.
El techo pronuncia todas mis palabras,
no tengo ruidos ocultos que él
mantenga en silencio, está gritando,
me dice en la pintura de su boca.
Repito incansable esta pared esta pared
esta pared huele a claridad
y su puerta se abre como la mano
esculpida del agua.
Reconozco el amor
sé de lo que hablo.



1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Me parece precioso este poema triste, del asombro y la esperanza. Me gusta. Besos.