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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




15 de enero de 2014

Morir en octubre



A ratos no olvido
y mi mar espera tus labios.

A ratos estoy en una isla
sin piedras toda de arena blanca,
toda como en silencio
como en aquel rumor
que escribe el agua en la marea.

Recorro llanos siempre a solas
y el viento se clava en mis ojos
como si pronunciara espinas,
como si las rosas lloraran
por morirse en octubre.



1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Simbólico, romántico, hermoso poema, Ío. Un abrazo.