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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




13 de enero de 2014

No me recuerdes



En la mañana de cada mañana
todavía no es flor
y se deshoja.

Toda la flor se da
y es para ti
y tú la siegas.

Todavía en su sombra
-pero no mires-
la vida cuaja
se domestica el pájaro,
con su sangre el poema
se ensarta en una roca.

Todo el poema todavía
y la noche avanzada cada noche
sobre el recuerdo
sobre sus alfileres.
Amado mío
no me recuerdes,
olvídame en la siega.



2 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Sencillamente precioso, Ío. Un fuerte abrazo.

Ánima dijo...

Todo nunca siempre todavía...

Beso, Poeta.