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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




18 de febrero de 2014

Allá en la cumbre



Hemos ido escalando mientras bajaba el agua
y llegamos arriba para ver la intemperie.
Se nos forma una arruga
cuando vemos las fallas y el derrumbe.
El sismógrafo dice que la tierra se abre
pero nosotros desde donde estamos
sólo vemos el cielo cuajado de gaviotas.

Cuántos de aquellos vuelos llegarán al océano,
cuántos nombres le damos al mar y a su bandada
de olas entre los ojos vagabundos.

Podemos enseñarnos a morir
mientras barremos de los signos
las vocales y los acentos
para no dejar nada en el espacio.

Allá en la cumbre nos soñamos otros,
estamos muertos pero vivos.



2 comentarios:

Omar enletrasarte dijo...

en la cumbre, vivos pero a poco del cielo
saludos

Julie Sopetrán dijo...

Creo que ayer te decía... que me encantó este poema Ío, pero parece que se perdió el comentario? Bueno, sólo eso, que vivos o muertos, la cumbre es lo más bello.