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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




12 de febrero de 2014

Como una piedra más



Ella que se esconde como una piedra más
entre todas sus piedras
encuentra piedras en sus labios
piedras también son sus ojos
y no pueden ver ni mirar
porque sólo los ojos ven si no son piedras
y una sola piedra es suficiente
para morir apedreada.

Ella que tiene piedras en vez de espejos
tira piedras al cristal
de un espejo de piedra empedrado con agua
ese espejo que roto
todavía puede romperse más y más pequeñas
son las piedras como arena afilada
que en sus puños acuchillan
el sur y el norte del reflejo de su voz
y a la piedra del ojo al tirarla.

Ella que colecciona piedras
las va sembrando como si fueran semillas
semillas de otras piedras que crecerán hasta alcanzarla
y siembra piedras y las riega con piedras
y las cuida porque entre sus manos
son flores
flores que no huelen a flores
flores de aroma herido
como las mismas flores
como ella
como las mismas piedras
que la abrigan entre sus piedras
en su amor de piedra solitario.



6 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Hermosísimo tu poema Io... Me ha fascinado. Besos.

Omar enletrasarte dijo...

la silente y fría piedra lo es todo
un poema con dolor
saludos

Taty Cascada dijo...

Ésto es poesía en su estando genuino, poesía en raíz, de esa poesía cada vez más escasa, porque se necesita ser y sentir las cosas como solo tú las sientes poeta.
Un abrazo para ti amiga querida.

Jerónimo dijo...

Entre piedras y flores has creado un poema muy original donde el juego de palabras lo hace casi mágico.

Un placer Ío.

Leticia dijo...

Io, un poema que hermana la dureza y la calidez, los contrarios. Un abrazo

Forbidden dijo...

Me quedo duro como una piedra frente a estas palabras!