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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de febrero de 2014

Mientras da palos de ciego



Mientras da palos de ciego
se asusta del ruido de los cristales.
Piensa que estaba más lejos, lo creía a pies juntillas,
y sin embargo la ventana se rompe
produciendo mil ecos en su ombligo.
Se agacha como si fuera poner un huevo,
no sabe que no es pájaro - lo intenta en el agujero de un árbol-
y le duele después de parirlo, de parir sus ojos,
pero él no la ve y se pregunta
por otros cielos menos interminables.
El nuevo ser balbucea una casipalabra,
gruñe algo como si fuera un espejo,
quiere comida y la madre lo amamanta
con su teta de amor de leche de paraíso.
Es posible amarlo o es preferible el abandono,
casual, como si no tuviera dientes y ya empalagara
su edad de niñopez, de bestia de espinas
sin escamas, monstruo que la besa siniestro
con sus labios desnucados.
Mientras da palos de ciego
busca otros palos para quitar el polvo
y puede que exista una telaraña
pero su ceguera no intenta verla,
para ella es un sol con sus rayitos de colores
también azules, como soles de otro mundo,
un poco menos frío, un poco más lejano.
Mientras da palos de ciego
le oculta en el verano de su boca
y su vientre palpita.



2 comentarios:

Omar enletrasarte dijo...

Horacio Quiroga estaría orgulloso de leeros
saludos

Ezequiel dijo...

"pero él no la ve y se pregunta
por otros cielos menos interminables."

Me gustó mucho tu poema Ío!

Un saludo!