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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




11 de marzo de 2014

El aire pesa



El aire pesa
y no es que tenga peso
sino que pesa por lo que carga
por lo que lleva

porque si lo lleva el viento
y lo trae y pesa
como si fuera pesado
o pesase mil cuerpos
o otros mil cuerpos lo sostuvieran
es porque se columpia

sin brazos
sin poema
con la fuerza de un hilo
con la de una hormiga levantando
el olor de una sombra
los colores de un sol de cien toneladas
encendido en la habitación

sin llave sin puertas
sin aire que pese en las esquinas
ni sueño loco de aire enrarecido
en la frase encerrado
con la corriente de la ventana
ingenuamente abierta
no al golpe del peso sobre el cristal
sino al del aire cuando la cierro.




6 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

El aire también llora y nos trasmite el peso de las horas... Muy bien expresado en tu verso y percibido en ese paso, peso que traspasa el cristal... Siempre es un placer leerte.

alp dijo...

Ya sé por qué engordo..de respirar aire,,jejeje, muy chulo...un abrazo desde Murcia....

Omar enletrasarte dijo...

una exhalación, un suspiro de dolor pesan como la cercanía de la muerte
.
cierto es
saludos

Leticia dijo...

Querida Ío, en la vida... pesa ¡hasta el aire! Un placer a veces sus susurros o el dolor de su plañir o sus mensajes, pero sobre todo; Su aliento cálido en mi centro.

tecla dijo...

El aire pesa, como pesa mi sentir
y tu mirada
y mi corazón pesa. Pesa el pesar.
Me pesa la vida.
Y los párpados anunciando mi sueño.
Tu sueño.
Tus temblores.
Y los míos

Taty Cascada dijo...

Y pesa el aire, tanto o más que los pensamientos mi querida poeta. Todo tiene consistencia, aún lo que parece ingrávido.
Abrazos.