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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




1 de marzo de 2014

El beso en la palabra


No importa si al besarme
no dices nada
si el silencio es el beso
que escribes al besar.
En mi boca tu beso es agua
es la caricia y es el llanto,
la ausencia de lo cierto,
tu beso es naufragar.

Cuando me besas muero,
que muerte más oscura
morirme así sin ti
en medio de las luces, de una lágrima,
porque donde me beses
he de morir mirando al sol.

No muere el beso en la palabra,
no muere,
he aprendido a besarle igual que beso
tu sombra con la mía,
como si fuera un horizonte,
como llegándote a besar.










Música: Tears shining under the moonlight
Metrónomos (Jamendo)





6 comentarios:

tecla dijo...

Nada como el beso para entregar el alma y recibirla.
Hermoso y sensual.

Julie Sopetrán dijo...

"porque donde me beses/he de morir mirando al sol" Sin duda... tu palabra, Ío, es un beso. Precioso este poema. Besos.

Leticia dijo...

Ío, me fascina aquellos encuentros de dos bocas o de la boca y la piel o de la boca y el aire o de la boca y el cieno... El beso, motivo esencial del encuentro, instante que alimenta a veces toda una vida su sólo recuerdo. Bello, inspirador querida poeta.

Jack Sparragoss dijo...

Nunca debí marchar... Tantos besos por dar y tantas palabras por decir.

Un beso, amiga

Amando García Nuño dijo...

No sé si morirme o besarte...
Abrazos, siempre

Ío dijo...


Muchas gracias a todos en esta, y en las demás palabras, por las vuestras.
Un abrazo siempre, :)

m.