cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




6 de marzo de 2014

 



Entregar la mano
no al recorrido
de la vestidura,
entregarla
si flota
o recoge la medida
del poniente,
a la belleza
del muerto
y a su piel de cadáver.

Darla sin vestirse
ni ascender la boca
a los temblores,
hacerla hogar en lo único
de la habitación de los ríos.

Entregarla suavemente
a la inercia de lo dúctil.




5 comentarios:

Omar enletrasarte dijo...

darse en todo
-en poesía-
saludos,

Julie Sopetrán dijo...

Crear... es entregarse. Muy bello!

Paloma Corrales dijo...

Qué belleza! Besos.

Leticia dijo...

Los signos vueltos verbos y poesía nos hablan de dar la mano sin límites... aquí esta la mía querida poeta. Para ti.

tecla dijo...

Cuando estás inspirada, Ío, es que te vas a lo más alto.
Es un poema fantástico.