cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de marzo de 2014

La profundidad de las algas



Pero digo que donde hay sangre hay vida.
Si se produce el goteo,
si se ve fluir en manada
el plasma, los glóbulos
y sus millones de núcleos microscópicos,
después de poseer el filo
la carne en sus palpitaciones
y el olor de cada palabra,
digo, si se ve en el espejo
el ocaso, la arteria,
aquel beso al principio de las cosas
y la electricidad del labio,
si se ve en el recuerdo la calma de la noche
y la insistencia de la herida
al profundizar más adentro
y llegar a las algas.





3 comentarios:

Leticia dijo...

Un poema fractal, en donde la física y la química, esencia de la vida hacen presencia y le dictan desde el corazón a la poeta.

tecla dijo...

Qué buena eres Ío. Alta poesía la tuya, profunda hasta lo más hondo. Hasta no poder más.
Yo también vivo presente el flujo de mi sangre y de mis lágrimas.

Ánima dijo...

Si late, vive; si vive, respira; si respira, siente; si siente, suspira...

Abrazo.