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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




10 de marzo de 2014

Madeja



La madeja según la miras
no tiene cabos sueltos,
sólo ves un conjunto
la trama de los hilos
siguiendo el orden de una máquina,
o el de la mano al ovillar el huso.
Si agrandamos el ojo,
si lo hacemos pasar a través de la aguja,
¿veremos entonces el enhebrado?,
¿veremos cómo la mirada
se deja influir por el retorcido?

Al internarse en la madeja
se observa el movimiento de los dedos,
se busca dentro el fin, para hallar el principio,
los extremos se tocan
y no se saben encontrar
en la maraña interna del aparente caos.

Dentro de la madeja no hay nada,
o está todo en el cabo único
unido al tiempo, unido en el espacio
a la red de sí mismo.




2 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Vaya, y mi abuela -cuando yo era chico- pidiéndome que le ayudara a desenhebrar el ovillo...
Eso era prepararme para desentrañar el caos.
Abrazos, siempre

Julie Sopetrán dijo...

Toda una obra de arte hasta conseguir el ovillo... Nada y todo en el movimiento de las manos que unen tiempo y espacio. Me ha gustado mucho Ío.