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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




13 de marzo de 2014

Manzana



La manzana que nos escribe
carece de semillas y de puertas.
Sus labios son azules
y nosotros los niños
de la retórica asustados
al principio del tiempo.

La abrimos con la boca,
yo te nombro conmigo
y la besamos juntos
con este miedo que casi es poema
cuando nos mira el sol
desnudos frente al agua
como esculturas de silencio.

Hace frío en la escarcha,
no sabemos lo que nos dice,
y el manzano se hiela
despojado del fruto.

Somos dos ciegos en un río,
una manzana flota entre nosotros,
se defiende de nuestras penas.



1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Los tres versos finales ya son un poema... Precioso, intenso, mágico.