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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de marzo de 2014

Tu boca el pájaro



Era un pajarito,
no un pájaro en una jaula,
era como una ola,

como todas las olas una tras otra
el pájaro era la jaula,
era el mar mientras comía granos de arena
y sus barrotes se oxidaban.
Era un gorrión y era un buitre leonado,
el halcón de un emir en el cielo de una noche celeste,

era celeste de ese azul tan azul
que cuando lo miras te quedas en Babia
pensando que eres tonta o no estás en lo que celebras
celebrando otros colores cercanos al negro
llamando gris al rojo y al mismo pajarito
que si llueve es por la lluvia y es por amaestrarlo
o ponerle una cadena al cuello,
un bozal para el ladrido y los dientes
y la disculpa de escribirte, pájaro,
al quemarte las plumas sin fuego,

y era no un pájaro, sino un fortín
sitiado de indios y de esqueletos de soldados,
era como si fuera una bruma
rodeando el sexo y las ganas, las ganas
de mojarme la piel con las tuyas
y correrme en tus ojos
para saber si existes
y el pájaro se derrama en el último
de los paisajes que entre mis piernas
adivina algoritmos y verbos.

Era un pájaro y no lo era
porque era un atlas y contenía países,
estaciones y curvas de tiempo, fallas
de tierra e intemperies,

el pájaro
no era sino un deseo
orgánico mental posesivo,
el viento que prodigioso
desde tu boca
entra por la ventana
despacio.









9 de Abril, 2014

Guardo hoy aquí esta bella sorpresa que me ha regalado Engel.
Le agradezco que haya querido darle su voz a mis versos, este recitado tan hermoso.
Gracias, Engel, un abrazo grande para ti.




2 comentarios:

Ánima dijo...

Realmente increíble...

Engel dijo...

Saludos.
Un placer pasar por tu espacio, estimada poetisa. Se ve lindo el vídeo como complemento a tu hermoso poema.