cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




5 de abril de 2014

Línea del horizonte







Salgo y me tropiezo; no quiero ver las piedras, es mejor que me apoye en el quitamiedos y espere que pase dios para pedirle un poco de tierra en la que plantar el vestigio de mis manos, junto a las ortigas y las zarzas, donde el sol se compadece de aquellos girasoles que un día le miraron a la cara sin saber que morirían en un segundo, abarrotados de polvo.

Estoy en la acera, en la otra, creyendo que es el mar y no el asfalto lo que se derrite bajo mis pies. No hay sillas donde sentarse a ver los espejos. Regresa a los ojos la rotura del día extinguido en la oscuridad.

Me repliego en la última línea del horizonte, todavía alcanzo a ver tus uñas arañando mi espalda y tengo motivos para pensar en blanco.
Porque pensar en negro es diferente y la carne y sus conjeturas señalan hacia arriba, donde no habita nadie y mi destino es tu mirada .






2 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Abstracto, oscuro, con hermoso final... Me gustó mucho.

ñOCO Le bOLO dijo...


Bien en la poesía. Bien en la prosa poética. Bien bien. Da gusto leerte... siempre.

· Un bico

· CR · & · LMA ·