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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




19 de mayo de 2014

Al principio de las aves



De quién es el amor
que se me anuncia dentro de los labios
y me habla en el poema.
He buscado al principio de las aves,
en los herederos de la palabra
y cada brújula en la boca
es tan sólo ella misma
apuntando al extremo de tus ojos.
Regreso de enterrarme
con una pala entre tus vértebras,
de recoger el agua en la caída,
tan vulnerable como intacta,
y es mi herida de ti el escalofrío,
la noche y el temblor amordazado
en la tierra de este lenguaje
salpicado de números.
De quién es este amor dentro del pulso
abriéndose en la carne y en la médula
con un cataclismo de fuego siempre
abarcando la rosa
y el alma de sus verbos.





1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Las aves como símbolo, como alma, alma de persona, de pensamientos y de imaginación,de espíritu y vuelos, aves como símbolo también de la espiritualidad, tu ave en este poema es de amor. Me encanta.