cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




5 de mayo de 2014




Sin embargo del grifo continúa saliendo agua.
Una pensaría que después de llover y de la sequía
la humedad no tiene por qué moverse de los ojos,
y ahí lo ves, lo tienes delante: una marea
que sube y baja llevándose y trayéndote a ti
en lugar de a las piedras y su peso.
Miras como gotea.
El significado de cada pequeño ruidito
que hace el líquido al caer y romperse
sobre tus manos es una mínima explosión
que no te daña pero te escribe en silencio.
Vas a querer darte prisa, subirte a un árbol
o sentarte enfrente de una marina
para sentir los ríos mientras liban de las olas
la sal que no contienen.
Y entonces viene dios y no te dice nada,
sólo respira y le buscas en el horizonte,
en este cuerpo que tendido junto a ti
se te desprende de una lágrima de carne.





No hay comentarios: