cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




19 de mayo de 2014

Fondo de tormenta



Respeto los silencios de la alcoba.
El devenir caótico del sueño
me lleva de su mano a la belleza
de un mundo sumergido entre medusas.
Un pez se acerca a un faro de luces turbulentas,
su mirada perdida es espejismo
debajo de la ola temporal
de un instante de gozo de agua tibia.
Un dedo me señala el horizonte,
la ausencia de mis ojos se abandona
en el caer del sol hacia el espejo
donde aguarda la luna en su marea.
Veo llegar la sombra cristalina
de una voz sin pronombres al recodo
de un labio pasajero de la espuma,
su canto de madrépora florece
en mi boca y recrea los estruendos
de la sal y el relámpago, reclusos
de la noche en un fondo de tormenta.




1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Me parece un poema precioso, ya el título sugiere detenerse en cada verso... En general encierra toda esa fuerza que le das a tu arte de escribir y describir bellamente un sólo instante, esta vez de tormenta... Te felicito Ío. Me encanta.