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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




13 de mayo de 2014

No sostengas mi mano



Te digo no sostengas mi mano,
puedo producirte dolor apenas llegues
a darte cuenta de las uñas clavadas
y ya luego será tarde, o todavía lo es
para decírtelo sin que logres escapar de los relojes.
Te lo digo y no me dices, o me dices distinto,
con los ojos acabados de cerrar en un tris certero,
impoluto, tan melodioso como el ruido de una flor al abrirse,
que no te mancha ni llega a besarme o sólo me besa
si tus labios adquieren la forma de una crisálida.
Pero sostienes mi mano y amanece
y silbo una canción nocturna mientras el sol se distrae
enredándome el pelo con palabras desconocidas.
Tengo que quedarme en casa y cortar leña,
tardaré mucho en esperarte, los días pasan deprisa
y la madera es dura, de aquellos árboles llorones
que rozando la tierra convertían en raíces
sus ramas de tristeza.











Música: Your absence hurts my soul every second
Del álbum Far away from home (jamendo)
MeTrónomos





1 comentario:

Encarni Mejides dijo...

Leerte es una maravilla, pero escucharte uff es pausar el resto de las cosas alrededor,para dejarse llevar por tu voz, apenas recordaba esa sensación que tuve la primera vez que te escuché recitar un poema,
gracias amiga, un beso M.