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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




10 de septiembre de 2014

Falta la lluvia



Procuro no mancharme los dedos,
este silencio es así,
insoportable y sucio.
Porque no hay más que mirarse las manos
para comprender la similitud
del poema con la distancia
casi casi imposible
que separa la voz de los indicios.

Es al mirarlos cuando pienso
en las huellas que voy dejando
mientras persigo la insistencia
de cualquier semejanza
de septiembre con el invierno.



4 comentarios:

ANTIQVA dijo...

Ya mismo tenemos aqui el otoño, y las lluvias, y su luz tan especial...

Un abrazo fuerte

Leticia dijo...

El silencio además de parecerte sucio ... dice mucho. Decía Borges. Y sí querida Ío, el tuyo se entrama entre septiembre y ese espacio enmudecido que corola el fin de otro ciclo. Un abrazo querida poeta.

Carmela dijo...

Llegará esa lluvia que lavará las manos.

Besos.

Amando García Nuño dijo...

Pensamos en esas huellas que, por cierto, la lluvia borrará definitivamente.
Para semejanzas, la de este texto con la poesía honda, con la poesía.
Abrazos, siempre