cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




2 de octubre de 2014

Irás a detenerte



Irás a detenerte sin pedir nada a cambio
rendida a la evidencia y al desprecio
de todas las palabras.
Mientras mayo se rompe se añade un año más
a la esencia del labio, se le imprime la muerte
debajo de sus pétalos ya mustios
y en vez de florecer se agosta.

Irás con un motivo
adonde el cuerpo oculte su ensoñación primaria,
cualquier otro silencio a la intemperie
no puede ser más dulce que un poema.
Aquí lo tienes,
no vayas más allá de los susurros
pues no se entiende y sólo está la ausencia
agitando sus brazos.

Y la piedra se irá contigo
o acaso seré yo, con esa piedra de noviembre
quien ensaye en el regazo del agua
la desnudez de las burbujas
y la de la retórica, unida fielmente a la carne.

Bastaría tener un sólo espejo
y enterrarlo entre soles y quimeras,
una vez fue tan cierto que exististe
como que ahora brilla el agujero.

En donde una palabra fuera
ya vivía el instante de quererte,
así, tal como fuimos la derrota
nos tomó de la mano
y nos lloró en secreto el fuego.

Irás a detenerte con la herida
cerca del barro, lo hendirás con ella
y entonces de su lágrima nos quedará más agua,
la que escuece al poema.




1 comentario:

Julito Chés dijo...

Limpia queda,
sumergida en ese llanto que pica
pero purifica.

¡Emotiva despedida!

Al menos yo lo veo así.