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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




26 de octubre de 2014

Piedras



Incluyes mi nombre en tu equipaje
cuando pasas la aduana y los países te saludan,
son los otros, esos nombres
que son como capitales vacías,
asfalto y son no piedras. Las piedras
que yo te digo ahora amaneciendo,
esas mis piedras en la maleta de tus labios
no pesan y son de sal, dime qué estás diciendo
si tu boca,

dime al respirar si el aire
te parece arena y ninguna patria es la suya
porque la arena y el viento

va y vuelve o no vuelve
a ensombrecer los cielos
en alud, siempre en alud y anochecido
el beso en una playa inédita
y el náufrago, dime de ti a solas
con mi herida y cuéntame o no digas de nada
porque de nada me alimento
y mi estómago es anfibio

y así bebe de la fugacidad de las aristas,
de los rumbos australes y de las cruces
de mis muertos, allá entre tus ojos
y la cabeza de un destino sin cabeza
porque la cabeza en la jaula,
porque la jaula hiere

y en la jaula quedo
y en mi nombre tu paisaje
y yo te tiro piedras.




2 comentarios:

Julito Chés dijo...

De esta le descalabr as.
Aunque en la guerra como en el amor...

Carmela dijo...

Precioso sobre todo el final, Ío.
Y es cierto la arena y el viento va...
Te dejo un beso que si permanezca. :)