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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




31 de octubre de 2014

Poema



Ahí viene, con su pan bajo el brazo
recién comprado y caliente.
Viene mirando sin mirarse
ni los pasos ni el indicio de las palabras
que incitan a sentarse y a contarlas
haciendo cuentas con los ojos
como si sus ojos fueran un rosario
y pudieran rezar los misterios
o hacer jaculatorias arrodillándose.
Ahí regresa y el pan se le queda frío
antes de dar de comer a las sombras,
porque la sombra devora toda luz
y es un agujero negro o un cuchillo
que rompe los minutos y divide el cuerpo
en pequeñas gotas o en sus simulacros.
Ahí está, y el pan es un pan triste
que añora los trigos y los campos de tierra,
los soles que amanecían de pronto
por encima de cada alma,
de cada pequeño destino ahora en el hogar
de un verso cultivado sin semillas.




6 comentarios:

Julito Chés dijo...

Del tibio pan al frío verso.
Y así siempre, hasta que no haya trigo.

Besos.

Taty Cascada dijo...

El pan nuestro de cada día, son los versos que intentamos ofrendar.
Bello mi poeta. Bello como siempre.
Un abrazo desde mi amada primavera.

Paloma Corrales dijo...

Qué bello. Abrazo.

Julie Sopetrán dijo...

Pan, pasos, palabras, pequeñas gotas, de pronto, por encima de cada alma... el pequeño destino y sí, sí, el POEMA... Tu Poesía, Ío, maravillosa. Besos.

Joaquín Galán dijo...

Con un pan pan bajo el brazo venían antes los niños a los hogares.Ahora me temo que no traen nada, solo ilusión y muchas ansias de cariño.
Más tarde, cuando la vida avanza hay que empezar a calibrar si esa venida al mundo merecía la pena o si al final el pan se enfría y se endurece de tal forma que hasta él añora la tierra de la que nació...
Así lo vi y así te lo cuento Ío.
Pero no me hagas mucho caso,últimamente veo cosas bastante raras...:)

Un fuerte abrazo, amiga.

Leticia dijo...

Traer el pan, como europeo, bajo el brazo, el que se vuelve tan frío por la gran distancia del hogar, el que a cada paso parece retirarse. No se necesita hacer un ejercicio crítico con el poema, es un vertedor de signos cuyos significados has concatenando. Un placer conocer tus distintas caras cuando la luz o la oscuridad te iluminan o te cubren. Un gran abrazo Ío.