cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




4 de noviembre de 2014

De la imaginación del sustantivo



Y por qué no acentuar todas las sílabas
o cambiar de sitio las tildes.
¿Dolerá menos alguna palabra
si deja de ser grave o aguda?,
¿hará otra clase de daño o simplemente
las lesiones madurarán del verde al amarillo
como si al caer del cuerpo las hojas
este se creyera otoño o se creyera un árbol
todavía con nidos de miruellos?
Por qué no confundirse de ritmo a sabiendas,
inventar la cuarta conjugación y darle tiempo
de presente sin subjuntivos
a cualquier palabra que se devore
o se detenga en la garganta
con su peso molecular tendiendo a cero
desde el infinito que la pronuncia.
Por qué negarle al sustantivo
su imaginación de verbo.




1 comentario:

tecla dijo...

Pues igual no dolía de la misma manera, Ío, tu sabes que la tilde es muy importante en el significado de las palabras.
Claro que cuando hablamos no ponemos tilde, pero tampoco podemos cambiar los acentos.
Si es que la vida es un jaleo. Mejor tener fuerzas que tildes o acentos para que el dolor no duela tanto.


El otro día entré para comentarte y no encontré la opción para hacerlo.
No sé.