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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




14 de enero de 2015

Daquelas mulheres, dessas/ De aquellas mujeres, de esas



Daquelas mulheres, dessas



Daquelas mulheres, dessas
que se pintam o corpo com flores
e matam-nas em seguida pelo aroma
para não encontrar as pétalas
em qualquer dos seus músculos
rapando a pele e deixando-a à vista
sem mais pele que a carne ou a outra carne
mais dentro mais suarenta impaciente
por sentir-se emergir da água
para a felicidade ou a tristeza se a dor
contém agulhas e sacrifica os tocos
em aras lustrosas e de mármore
vencido pelo pelo das fugas.

Daquelas mulheres silenciosas,
as ruminantes como vacas e girafas
esticando o pescoço mas baixo
para não roçar a altura e ficar
em baixo das solas dos seus pés e seus sapatos
vêm e vão mas o que levam e trazem
que classe de pedras ou cantos arestas
levam nos seus bolsos para lamber o tempo
e sorver as marcas e os sumos
dos processos intercostais nos desvios à direita
e à esquerda que sempre retrocedem ao centro
da sua enfermidade parasitária.

Mulheres novelo dentro do seu novelo
dentro da sua fome e da sua sede
mulheres famélicas, ávidas de retorcer-se na trama
de tecer e destecer mil fios com sua sombra
mulheres de nós como uma pistola ou sua bala
atravessando a sua beleza com um alfinete.

Dessas, mulheres abarrotadas que não dormem
e em camisola ou em pijama ou nuas
saem saltam do leito como pássaros
e vão voar ou rebentar os miolos
com duas ou três linhas ou no pestanejar de um ruido
que só elas ouvem e que só são elas
aquelas mulheres vítimas e assassinas
as que amam e devoram e mordem os olhos
as que cospem para cima e caem-lhes os sonhos
como pesadelos dentro da cabeça
e se abrem se clausuram como monjas
num convento de rochas e navalhas
distantes meia luz do seu queixo.

Mulheres escada, mulheres ponte, brumosas
as loucas da casa, azuis verdes brancas
negras, como sejam, todas púrpuras
multiorgásmicas, concêntricas e aéreas
mulheres cheias, mulheres ovo, fêmeas casca
que se masturbam com a água e o fogo
que exploram a vagina para encontrar-se nela.

Daquelas mulheres, sim, dessas
que não estão sós mas a sós são outras mulheres
e estão sós porque o são e não há ninguém
mais íntimo que ela com ela
que ninguém pode ver nem se esquece
essa mulher que é sua e para sê-lo
é - o que é? - quando permanece escura
no fundo do seu corredor encolhida o que é?
enquanto o se se diz palpita
e pulsa ou toca e então da névoa
uma lâmpada ou uma lanterna ou um farol
no alto mar vai do seu líquido ao ilhéu
e entrega-lhe o sal e logo
logo já tudo
é
ela
com
o
salitre.

Daquelas mulheres de coração desbotado
as que se vestem de luto vermelho e assustam os neóns
com suas transparências ilegais, as das moscas
e febres latentes, as da beleza hostil sob suas saias
entre as nádegas mais acima mais acima entre as virilhas
surge o suicídio e a chantagem
que as ocupa e as estreita e as desfaz e as constrói, mulheres espinha
vendidas à palavra e à sua fornicação sem sexo
por um punhado de letras.

Sim, dessas mulheres, aquelas que gotejam sangre menstrual a todas horas
as que morrem vinte ou trinta vezes ao dia
sem que importe mais uma morte que a outra
porque todas são suas mortes e seus renascimentos
idas e vindas diante do espelho para ver-se ou não se ver
reflectidas no seu próprio instinto de solidão
dentro das terras ermas da poesia.


Traducción al portugués de Tania Alegria





De aquellas mujeres, de esas


De aquellas mujeres, de esas
que se pintan el cuerpo con flores
y las matan enseguida por el aroma
para no encontrarse los pétalos
en cualquiera de sus músculos
afeitando la piel y dejándola a la vista
sin más piel que la carne o la otra carne
más dentro más sudorosa impaciente
de sentirse emerger de entre el agua
hacia la felicidad o la tristeza si el dolor
contiene agujas y sacrifica los muñones
en aras lustrosas y de mármol
vencido por el peso de las huidas.

De aquellas mujeres silenciosas,
las rumiantes como vacas y jirafas
estirando el cuello pero por debajo
para no rozar la altura y quedarse
bajo las suelas de sus pies y sus zapatos
vienen y van pero qué llevan y traen
qué clase de piedras o cantos aristas
llevan en sus bolsillos para lamer el tiempo
y sorberse las marcas y los jugos
de los procesos intercostales en los desvíos a la derecha
y a la izquierda que siempre retroceden al centro
de su enfermedad parasitaria.

Mujeres ovillo dentro de su ovillo
dentro de su hambre y de su sed
mujeres famélicas, ávidas de retorcerse en la urdimbre
de tejer y destejer mil hilos con su sombra
mujeres de nudos, de lengua sucia opuesta
tan mujeres como una pistola o su bala
atravesándose la belleza con un alfiler.

De esas, mujeres abarrotadas que no duermen
y en camisón o en pijama o desnudas
salen saltan del lecho como pájaros
y van a volar o a volarse los sesos
con dos o tres líneas o en el pestañear de un ruido
que sólo ellas oyen y que sólo son ellas
aquellas mujeres víctimas y asesinas
las que aman y devoran y muerden los ojos
las que escupen para arriba y les caen los sueños
como pesadillas dentro de la cabeza
y se abren se enclaustran como monjas
en un convento de rocas y cuchillos
distantes media luz de su barbilla.


Mujeres escalera, telaraña, mujeres puente, nubosas
las locas de la casa, azules verdes blancas
negras, como sean, todas purpúreas
multiorgásmicas, concéntricas y aéreas
mujeres llenas, mujeres huevo, hembras cáscara
que se masturban con el agua y el fuego
que se exploran la vagina para hallarse en ella.


De aquellas mujeres, sí, de esas
que no están solas pero a solas son otras mujeres
y están solas porque lo son y no hay nadie
más íntimo que ella con ella
que cualquiera no puede ver ni se olvida
esa mujer que es suya y para serlo
es ¿qué es? cuando permanece oscura
al fondo de su pasillo encogida ¿qué es?
mientras lo que se dice palpita
o pulsa o toca y entonces de la niebla
una bombilla o una linterna o un faro
en alta mar va de su líquido al islote
y le entrega la sal y luego
luego ya todo
es
ella
con
el
salitre.

De aquellas mujeres de corazón desteñido
las que se visten de luto rojo y asustan a los neones
con sus transparencias ilegales, las de las moscas
y fiebres latentes, las de la belleza hostil bajo sus faldas
entre los muslos más arriba más arriba entre las ingles
surge el chantaje
que las ocupa y angosta y las deshace las construye, mujeres
vendidas a la palabra y a su fornicio sin sexo
por un puñado de letras.

Sí, de esas mujeres, aquellas que gotean sangre menstrual a todas horas
las que se mueren veinte o treinta veces al día
sin que importe más una muerte que otra
porque todas son sus muertes y sus renacimientos
idas y venidas frente al espejo para verse y no verse
reflejadas en su propio instinto de soledad
dentro de las tierras yermas de la poesía.


.


Mi agradecimiento a Tania Alegría por la bella traducción al portugués de mis versos.
Gracias, poeta, esté contigo mi abrazo y mis cariños.

*


Una aclaración de la traductora:
Me comenta Tania que al realizar la traducción y debido a la ausencia en su teclado del símbolo de apertura de interrogación (por no usarse en portugués) y para que la intención del verso, al traducirlo, no cambiase, creo que es en el 58, tuvo que incluir unos guiones y así lograr el sentido que tiene en castellano, dejándolo fiel, intacto también en su idioma.
Me refiero a
"é - o que é? –", que en castellano escribí "es ¿qué es?"



m.



11 comentarios:

Carmela dijo...

Estoy tan impresionada por el poema, que puedo añadir poco. Cada palabra traspasa y se hace hueco, anida en el alma, Se beben una a una y forma un mar dentro.
Es un poema para tener en la mesilla y leerlos muchas veces.
Un gran abrazo y cariños, Ío.

Omar enletrasarte dijo...

un poemazo,
huelgan las palabras
¿qué decir?
saludos

Leticia dijo...

Brutal concatenación de palabras creadoras, erigiéndose en un universo desolador. Reflejo en palabras de la mujer en el peor de sus papeles, aquella que es, lo que no quiere ser.
Para Tania y para ti, un aplauso, ofecen un juego de sombras entre una lengua hermana y otra.
Un abrazo y besos con todo mi cariño y admiración poeta.

Julie Sopetrán dijo...

Magistral este poema Ío. De Antología, de lectura diaria para cualquier poeta que se precie de serlo y sienta el verso en sus venas. Felicitaciones por esta obra de arte que leeré no una, varias veces. Mi abrazo y mi admiración.

Julito Chés dijo...

Dentro de cada mujer habitan todas esas otras y a veces las intuimos, aunque raramente a todas, claro.

Estoy de acuerdo el poema muy cuidado y de un fondo y forma espectacular. Como si lo hubiera hecho una luna.

Felicidades.

Ío dijo...


Carmela, Omar, Leticia, Julie, Julio, gracias por venir.
Abrazos, os deseo un buen día.

m.

Joaquín Galán (Jerónimo) dijo...

Mujeres,infinitas mujeres como estrellas pues todas a su modo brillan igual que tu poema.Impresionante, estimada Ío,me ha encantado,es de los poemas que merecen varias lecturas para deleitarse varias veces.

Mi enhorabuena.

Un fuerte abrazo

Darilea dijo...

Precioso poema Ío toda mujer en una :)
y mis felicitaciones a Tania por la traducción.
Pd: casualidades :) Tania y yo compartimos un grupo literario en Barcelona Zero Art, te suena?

Ío dijo...


Muchas gracias, Joaquín (Jerónimo), Charo (bello azar; algo he oído, sí)
Abrazos, que tengáis un buen y bonito día, y lo disfrutéis, :)

m.

Isabel F.B. de Quirós dijo...

Sigo leyendo y admirando este poema.
Muchas gracias.

Ío dijo...


Gracias a ti, Isabel, me alegra que te guste este poema.
Un abrazo y buen día, salud

m.