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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




6 de febrero de 2015

Su amante golpear



Siempre me puede el puño
cuando peleo contra mí.
En el cuadrilátero estamos solos
él y yo, tan parciales como esquivos
en esta circunstancia sin matices.

No me he peinado, el agua y su cuchilla
esperan mi regreso entre las cuerdas,
volver a los desiertos donde el mar,
a la herida en el páramo, y al beso.
No me peino y me puede el puño,
me puede la razón de la marea
y el contrincante se hace fuerte
en el ventrículo derecho
con su latido residual.

Izo la mano como una bandera
en son de calma, la sujeto a un mástil
y el viento se la lleva hacia tu rostro.
Siempre me puede el puño y cada sílaba,
como un sueño en la herida, hurga
hasta que me dejo sangrar
y tú vienes a morirte conmigo.

Otra vez el puño, otra vez la letra
y la cruzada contra el surco
en el renglón se torna miserable,
pequeña es esta guerra y el soldado
sin armas la deduce inútil,
ya perdida y pronosticada,
tan difícil de demostrar
como tu lengua en mi cintura
o mi boca descubriendo tu cuerpo.


-Siempre me puede, no lo niego,
me vence, me abandono
a su tibio y amante golpear-





3 comentarios:

Darío dijo...

Por dios, gracias por venir a mi choza, y ahora es difícil que yo salga de la tuya. Acá parece que se encuentra la manera de conjurar a la muerte. UN abrazo.

Indigo Horizonte dijo...

El sueño me trajo hasta ti.

Beso

Ío dijo...


gracias, Darío, un abrazo
gracias, Nuria, besos

m.