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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




10 de marzo de 2015

quedándome



Donde la mirada es más fría
y se agosta enredado el ojo
en el ojo del mar
como queriendo ser un alga
o una historia de espuma.
Trazar y trazar huellas
a media tarde, ya casi enigmática,
ya sin color y sólo de salitre
el viento salta al dedo
y de él a la boca, a la lengua,
dándole su sonrisa el gusto,
igual que tú.

Y allí distinguir también el ocaso,
también el agua, las pequeñas luces
envueltas en neblina, la pereza
de dos o tres gaviotas en la playa,
el confuso azul vestido de negro
agitando su piel,
lavándose a sí mismo,
a nosotros con nuestro verbo.

Por delante las horas se esconden en las casas
de los cangrejos ermitaños,
los ruidos se sorprenden silenciosos
y, al raso, nuestros labios
avanzan, entonces avanzan
hasta el dolor de la saliva
transformada en metáfora.

Hace tiempo que anocheció
y sin embargo una bandada
de espejismos cautiva el horizonte.
En ti me quedo a oscuras
a sentir el paisaje de las olas.




8 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Bellísimo poema...

m. dijo...


Gracias, Julie, :)
Un abrazo muy grande, poeta

m.

Taty Cascada dijo...

Poesía...¡qué más decir poeta!...poesía.
Abrazos todos.

Nahuel dijo...

hermoso Io, siempre con ese sabor a maradentro tu poesia

Saludos, Nahuel

José Antonio Fernández dijo...

Este poema está plagado de enigmáticas imágenes que invitan a su relectura. Me gusta pasar por los mundos de Ío donde sé que voy a viajar por un espacio poético muy personal.
Un abrazo!

Ío dijo...


Gracias, Taty, Nahuel, José Antonio
Un abrazo, buen día

m.

Ánima dijo...

Lo vuelves a hacer...vuelves a dejarnos desnudos al leerte, Poeta.

Un beso grande.

Carmela dijo...

Y yo me quedo atrapada en este mundo que recreas. Hermosísismo.

Besos y cariños, ïo.