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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de mayo de 2015

regreso



Te parece que tienes algún verbo
acostumbrado a la mano
y te lavas la cara
para florecer un segundo.
Hay días que lo esperas y te mueres
y luego resucitas sin pensar
en las casualidades de las rosas.
Llámame por mi nombre.
Sigo siendo lo que olvidé
y mientras, en el tiempo,
regreso a lo imposible
de un instante.
Reconóceme al nombrarte las cosas,
cosas como vacíos
o la desposesión del cuerpo
atrapado en la magia de los ángeles.
Reconóceme, soy yo.




5 comentarios:

Julito Chés dijo...

Las causalidades poéticas y sus ritmos.
Un abrazo.

Ánima dijo...

Cerca o lejos, reconocerte siempre es un placer para mí... :)

Un beso, Ío.

Taty Cascada dijo...

Sigues siendo y siempre serás: una gran poeta.

Un gran abrazo.

Carmela dijo...

Reconocer y ser reconocido, y la magia de la rosa.
Un beso, Ïo y mis cariños.

Nahuel dijo...

siempre tanta belleza. Un placer.

Saludos, Nahuel.