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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




26 de agosto de 2015

Campos de cielos infinitos








Tierra de Guadalajara, desierto
de oro en caudal brillante,
fuego me das a manos llenas
en vez de nieve blanca.

Que ardor muerde los labios
al mirarte desde los ojos
con los que tú me miras
añorando los pastos verdes
entre los balidos de las ovejas.

Campos de cielos infinitos
y corzos entre nubes de heno,
el trigo mutilado
todavía grita fantasmas
en la desolación de su ceniza.

Ya suben las chicharras
a los árboles a cantarle a oscuras
al sol que se aleja resuelto
y anaranjado hasta su atardecer
más allá de los cardos,
tras las colinas y los cerros.

Tierra de Guadalajara, Castilla
dura, extrema y antigua,
más viva que difunta te descubres
como un río en los corazones
que te siembran amor
para que fructifique tu alma
junto al asombro de los girasoles.



(imagen cortesía de Julie Sopetrán)



5 comentarios:

Carmela dijo...

Me entraron ganas de ser de Guadalajara :))

Cariños y besos.

lichazul alqantar dijo...

el lazo que hagamos con una zona en este planeta se hace entraña emotiva siempre
hermosa loa a tu tierra

saludos

m. dijo...


Gracias, Carmela, muchos cariños, :))

.

Muy cierto lo que dices acerca de la emoción y los lazos, Elisa.
Sin embargo Guadalajara no es mi tierra, aunque podría serlo, o ser la tuya.
Gracias, y también por tu poesía.

m.

Julie Sopetrán dijo...

Ah! Pero qué bien has descrito este paisaje... como si fuera tuyo. Precioso poema Ío. Gracias por compartirlo. Me gustó mucho. "Campos de cielos infinitos
/y corzos entre nubes de heno..." Me encantó. Besos.

Anónimo dijo...


Gracias a ti, Julie, cuanto me alegra que te guste, :))
Un abrazo

m.