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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




13 de octubre de 2015

hundimiento







Este árbol que da luz
hunde sus ramas en la tierra.

Las hojas las hojas… las hojas
no saben a dónde caer sus hojas.

No sabe el árbol
desde dónde le mira la mujer.

La mujer que empieza a mirar
desde donde su piel acaba.

La mujer cae desde el árbol
se hunde delante del espejo
desorientada
                     hacia la tierra.




(fotografia Anna Bodnar)


2 comentarios:

Nahuel dijo...

ío, un placer volver a tu poesía, somo siempre.

Saludos, Nahuel

a dijo...

Impresionantes versos, Monserrat.
Un fuerte abrazo.