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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




1 de octubre de 2015

Regresa sobre la corriente


Un pianista en la calle
no sabe qué es el viento.
Un lobo besa su mano profunda
y es rebelde el beso en la química,
su boca de esmeraldas negras.

Un piano vacío en la calle,
un hombre que, a través de las ventanas
escribe manantiales y agua
en las cornisas del otoño,
regresa sobre la corriente
al jardín de los árboles azules.

En su bolsillo un aroma de lluvia
se enreda a sus dedos como la rama
que se hace visible en el espejismo:
una flor, un ensueño, una utopía
y la música se adelanta, añil,
al sonido agreste del viento.



A Romà Alonso





3 comentarios:

Julie Sopetrán dijo...

Es la música que siempre regresa a las manos, al oído, a lo más bello...
Un hermoso poema, amiga.

Romà dijo...

Muchas gracias por este bello poema.
Tu amigo Romà que te escribe desde el bosque.

a dijo...

Es un placer adentrarse en la magia de tus versos. Gran poeta, Monserrat, tienes toda mi admiración.
Un fuerte abrazo.