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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




22 de enero de 2016

En algún lugar del sueño


En algún lugar del sueño amanece
como un dios tu lengua sobre mi cuerpo.

La geografía de aquel mundo
es distinta y no tiene fallas,
sólo algunos eclipses cósmicos
alteran la pertenencia del blanco
a la costa de los alientos,
allá en el sur de todo.

En algún sitio ocurre una parábola,
una curva tangente nos divide
y respiramos las palabras
de los sonidos del gusano.
No existe oxígeno en la fantasía,
su tierra nos recibe elementales
de mineral y fuego.

En algún punto de entonces el agua
nos intuye sólidos entre rocas
de cuarzo y jade, nos amamos
con la boca y con los cuerpos translúcidos.
El ocaso es la hoguera,
nos traslada a la médula
espinal del seísmo

Nuestra carne es aérea,
la entraña nos lo dice.
Es un decir luz intentando
que nos acoja y queme su belleza
primitiva.






2 comentarios:

Sandra Garrido dijo...

Este poema es un piro mano y conbustiona por si mimo cuando lo lees. Y dan ganas de sueño y sur de viaje cósmico y dejarse llevar por toda su geografía

Un placer...

ñOCO Le bOLO dijo...


· Un placer leerte. Y respirar sensibilidad.

· Un abrazo

· LMA · & · CR ·