cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




28 de mayo de 2016

permanencia


Has tardado cuatro horas en volver
hasta ti.
No sólo la distancia en la clausura
es un balcón más de la muerte,
también se relaciona con la melancolía
y las tardes sobre la hierba,
cuando los templos se abandonan
mirando a oscuras las estrellas
o leyendo la mano de la noche.

Tardaste dos palabras en sumergir tu boca
donde los nombres son pronombres
o fantasmas, o sólo polvo y tierra,
los viste y silbaban igual que el viento
entre los labios de los peces.

Estás tardando en regresar
y la altura celebra tu paso imperceptible,
te entregas al cuidado de las nubes
y como cualquier otro día
no hace falta que vuelvas,
si prefieres quedarte
quédate dentro de tu vientre.









No hay comentarios: