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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




2 de junio de 2016

la luna no es la luna


La luna no es la luna
y por eso no alumbra ni siquiera llueve
ni el poema es otra cosa
que la luna cuando es enero
o cuando es temporada de charcos
y sobre el agua hay un sonido
de trampas y señuelos

porque al poema le gusta
andar descalzo y meter el pie
en el engaño del ruido,
chapotear y salpicarse
de arena y tiempo
aunque luego tenga
que limpiarse de las uñas la idea
que se clava con ahínco en su puño.

Pero ahora es verano y la luna veranea
en una playa de cuerpos desnudos.
No hay cuerpo de poema que no entre al mar
para buscar a la luna dentro de una caracola
o sujeto a la clorofila
de un alga verde.

No es la luna la luna
ni el óxido de los metales
es algo pasajero o nimio,
la limadura del hierro también
le hace daño al poema
y con una gota de sangre
te hace entrar a la jaula
que despluma tu mirada en la grieta.






1 comentario:

Taty Cascada dijo...

Sea la luna, el pie, la clorofila, la caracola. El poema en ti siempre será.
Un gran abrazo poeta querida.