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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




21 de junio de 2016




Voy a perder de vista el poema.
La casa donde se refugia es verde y roja, se integra en el espacio que nos rodea.
Ni una mano en la ventana ni la otra en la puerta. No se despide del amor.
Nadie entra a deshacerse como se deshace el cuerpo de nuestro poema entre los dedos.








1 comentario:

Julie Sopetrán dijo...

Me encanta volver a leerte y me alegra saber que el poema sigue vivo y es verde y rojo como un atardecer otoñal sin puertas ni ventanas... tan sólo dice "adiós" al sol que volverá mañana, porque el poema, tu poema, es amor. Un beso y mi felicitación siempre por tu blog y tu poesía.