cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




24 de junio de 2016

y aún así descubro



Y aún así
descubro
el atardecer
sin pretextos.

No finjo colores
ni hay cerca
otro sol más peregrino.

No acaba nunca
el último rayo
de partirme al medio,
de abandonar mi piel
junto al sudor
de la brusca tormenta

al verme

venir desde el lado opuesto
sucediéndome avenida
dentro del aluvión
de mi sangre estallada.







1 comentario:

Omar enletrasarte dijo...

un poema con alma propia, saludos