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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




12 de julio de 2016

esta manera de principio


Esta manera de principio
que no es sol ni es sombra
y no hay luz cuando la enciendes
pero la hay si la apagas
o resumes los compendios en dos o tres frases
discontinuas según la noche se queme
y los peces de las nubes
nos avisen de su llegada.

Este umbral de idiomas, intenso,
perenne, que hace del cuerpo no una llama
sino el ruido de la brea que arde
en el palo de la antorcha y luego eres tierra
o eres la ceniza de los días que fuiste,
el comienzo de una forma sólida
que te mira de lejos y te desconoce
en la confusión interminable de la niebla.

Este viaje al país de los desvíos
no me nombra y me culpo
de dar pasos dentro del círculo
que bordea las extensiones,
me culpo en el comienzo
cuando abro la boca y es como
si se abriera en canal mi vientre.

Alguna vez fui un ciervo
y no nacía.








6 comentarios:

Ildefonso Robledo dijo...

Cierto, Ío, uno, a veces, intuye que necesita apagar la luz para aislarse y acceder a la luz...

Te deseo un verano muy feliz

Un abrazo

m. dijo...


Gracias, Ildefonso.
Igualmente feliz verano para ti, que disfrutes los días
Abrazos, salud

m.

Darilea Charo Cano dijo...

Qué maravilla, por problemas personales estoy muy ausente. De vez en cuando regreso a saciarme de versos y me encuentro con la belleza de versos como los tuyos. Un besito

Ana Muela Sopeña dijo...

Bellísimos versos, amiga:

Como siempre es un deleite sumergirse en tu poesía.

Un fuerte abrazo
Ana

Nahuel dijo...

Nunca decepciona visitarte Ío, queda siempre la misma melancolía feliz, entiéndase la ironía.

Saludos, Nahuel

silvia zappia dijo...

desde el umbral del idioma, te saludo*