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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco




17 de mayo de 2017

poema de no sé

                                                                                                                                 
Como árboles                                                                                                           
como casas de grillos                                                                                                 
como torrentes                                                                                                           
pequeños gritos inservibles                                                                                         
o minúsculas voces de agua:

poemas de sólo un rato
sin futuro
de días a tiempo completo
con palabras y todas las conjugaciones
poemas introvertidos
como cosmos diminutos:

viene el poema y su derribo
a los brazos de par en par
a las tripas para darles vuelta
y enseñarle la pared del estómago
al verso iluso

detrás de un poema
un poema con su mínima verdad
y su exacta mentira
uno tras otro en un rosario de poemas
y símbolos como moscas
que te acosan te persiguen
te abren la cabeza
y la asaltan y la detonan

poemas que están muertos y están vivos
flor o cardo borriquero
poemas que te aman
poemas que no quieren
se te cuelan por la sima
del vértigo
con su gusano

poemas que te mueren
o se mueren
poemas medio tontos
o diría tontos del todo
escuálidos
obesos
poemas escondrijo
caníbales
vacíos

poema de no sé

poemas que oscurecen
o como faros
poemas que te endulzan, te agrian
como relojes, locos
poemas mano, poemas ombligo
poemas que deambulan y
merodean la curva
y el filo del sexo

poemas de color y aroma a sexo
de sexo indiferente
o para todos los sexos posibles
-para tan sólo el tuyo
tu sexo-

a todas horas el poema
como un cachalote, como un piojo
un bicho parásito o un liquen
con forma de felino
inquietante en la rama de tu brazo
en la piel que tiembla y absorbe
los primeros ranúnculos
las primeras serpientes

poemas sedentarios, esculturas sin gesto
poemas muro que separa dos países
o tres silencios el uno de los otros

-¿qué otros silencios ignora la palabra?

y el poema en los labios
otra vez el poema
a los ojos hacia el vientre
hasta los pies calzados los poemas
descalzo cada dedo, cada mano
recogiendo los frutos verdes
de la memoria madurada
a la sombra de su límite

como dientes de lobo
poemas como insultos
ofendidos por la luz del verano
por la lengua de un eco

poemas Drácula, vampiro
de sangre blanca o sangre negra
poemas que acarician
poemas que te muerden

poemas tapia
como paredes sucias alzadas
poemas entre el todo y tú misma

poemas profilácticos
que se ajustan a la piel como guantes
poemas adaptables
ergonómicos
- iguales a una silla eléctrica:
dónde está la víctima
dónde el verdugo-
que ayudan a caminar
o entorpecen o paralizan

con corsé y ceñidos
liberados
poemas que tropiezan
que se desmayan por falta de glóbulos

poema de después te escribo
de quiero ahora y luego no
porque el poema es otro
y no lo adivino
no lo alcanzo

poema mujer

poemas o pezones
poema leche
-chupa bebe mastica lame mama-

poemas piernas
como muslos abiertos

como vaginas suaves

poema clítoris
-ven
toca
roza
ahí
el poema
erecto.








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